miércoles, 23 de abril de 2008
Ensueño (el borde entre estar despierto y dormido.)
Los sentidos del individuo en trance dibujaban universos, la distracción de sus oídos percibía el ritmo de cada latido, y lo convertía en voces y las voces se convertían en música y la música en imágenes, estaba yo en cada una de ellas con o sin forma, y la conciencia sin memoria se entregaba al viaje de los sueños, aceptando toda improbabilidad para convertirla en una realidad llena de contradicciones.
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